Cuando preparo una demo de producto para inversores, siempre parto de una premisa simple: la demo no es para mostrar todo lo que hace tu producto, sino para contar una historia clara que responda a la pregunta que realmente les importa a los inversores: ¿por qué este producto puede convertirse en un negocio escalable y rentable?
Empieza por el objetivo: qué quieres lograr con la demo
Antes de abrir tu editor de prototipos o de conectar tu laptop a la pantalla, define el objetivo concreto de la demo. ¿Quieres conseguir una segunda reunión? ¿Obtener compromiso para un piloto? ¿Cerrar una inversión? Cada objetivo cambia la narrativa y el foco de lo que vas a mostrar.
En mis lanzamientos, mi objetivo suele ser que el inversor salga con dos cosas claras: que el problema existe y que nuestra solución lo llega a resolver de forma diferenciada. Todo lo demás —funcionalidades, roadmap técnico— son secundarios en esa primera interacción.
Conoce a tu audiencia: adapta el nivel de detalle
No todos los inversores son iguales. Algunos vienen de producto, otros de operaciones o finanzas. Investiga quiénes estarán en la reunión y adapta la profundidad técnica y el lenguaje. Si hay perfiles más técnicos, prepara algunas pantallas o slides extra con métricas de rendimiento o arquitectura; si vienen de negocio, potencia casos de uso, tracción y unidad económica.
Construye una narrativa simple y poderosa
La estructura que uso y que funciona suele ser:
- Contexto: ¿qué problema y para quién?
- Solución: la promesa de valor resumida en una frase.
- Demostración: el flujo clave que muestra la propuesta de valor.
- Tesis de negocio: cómo ganamos dinero y por qué es escalable.
- Tracción y métricas: señales tempranas que refuerzan la hipótesis.
- Siguientes pasos: qué necesitamos y qué propones al inversor.
La demo en sí debe ocupar 40–60% del tiempo total. El resto es para contexto, métricas y responder preguntas.
Diseña la demo como un microproducto
Piensa en la demo como un producto mínimo viable: un flujo cerrado que demuestre la propuesta de valor completa, desde el problema hasta el resultado. Si tu producto es complejo, elige un "core loop" —la interacción principal que engancha al usuario— y muestra solo eso.
Uso herramientas como Figma para prototipos interactivos y, cuando es posible, demo en vivo del producto real. Si usas una demo en vivo, ten siempre preparada una grabación o un prototipo interactivo por si falla la conexión o hay datos sensibles.
Prepara datos y casos concretos
Los inversores comen datos. No solo digas "tenemos usuarios", muestra ejemplos concretos:
- Un número claro de usuarios activos y crecimiento mensual (MAU, MRR si aplica).
- Un caso de cliente que muestre ROI o mejora de métricas relevantes.
- KPIs de adquisición y retención: CAC, LTV, churn.
Si aún no tienes métricas robustas, usa resultados cualitativos: estudios de usuario, entrevistas, tasa de conversión en pruebas piloto. La honestidad sobre limitaciones suma más que inflar cifras.
Cuida la estética y la claridad visual
Como diseñador, soy obsesivo con la claridad visual. Una pantalla saturada de elementos o texto hace que la atención se disperse. Aplico estas reglas:
- Una idea por pantalla: título claro, un visual, y una línea de apoyo.
- Tipografías legibles y contraste suficiente.
- Usar microcopy que explique la acción del usuario (por ejemplo, “Agregar al carrito — Ahorra 15%”).
- Evitar jerga interna o funcionalidades irrelevantes para el caso de uso mostrado.
Practica el timing y prepara transiciones
En mis ensayos cronometrados, siempre mido tiempo por sección. Una demo que se alarga pierde impacto; una que es demasiado corta deja dudas. Ensaya con un colega que haga el papel de inversor y que interrumpa con preguntas reales.
Además, prepara transiciones entre la demo y las métricas: por ejemplo, después de mostrar un flujo de producto, enlaza inmediatamente con un slide que muestre cómo ese flujo se traduce en ingresos o ahorro de tiempo.
Maneja los riesgos técnicos
Los fallos técnicos matan la credibilidad. Para evitarlos:
- Lleva un backup: grabación en vídeo del demo y un prototipo interactivo en Figma o InVision.
- Desactiva notificaciones en tu ordenador y usa un perfil limpio (sin pestañas ni extensiones abiertas).
- Si la demo depende de datos sensibles, prepara un dataset enmascarado que muestre el comportamiento real sin exponer información.
Anticipa las preguntas difíciles
He preparado una lista de preguntas que casi siempre salen y las respuestas breves y visuales que acompañan cada una:
- ¿Cuál es el mercado total direccionable (TAM)? —gráfico simple y fuente.
- ¿Cuál es el modelo de ingresos? —ejemplos numéricos de pricing y LTV estimado.
- ¿Cuál es la ventaja competitiva? —matriz comparativa frente a competencia.
- ¿Qué necesitarás para escalar? —hitos y uso de la inversión.
Incluye una tabla de checklist para la demo
| Elemento | Estado | Notas |
|---|---|---|
| Flujo core preparado | ✔ | Probar 3 veces en vivo |
| Backup en vídeo | ✔ | Enlace local y en la nube |
| Slide de métricas | ✔ | Actualizadas al último mes |
| Dataset enmascarado | — | Falta generar para demo 2 |
| Ensayo con interrupciones | ✔ | 15 minutos por iteración |
Lenguaje y actitud: claridad y humildad
Durante la demo, uso lenguaje directo: frases cortas, evitar tecnicismos innecesarios y siempre explicar el "porqué" detrás de decisiones de diseño o producto. Mantén una actitud abierta: los inversores valoran a equipos que reconocen riesgos y tienen planes concretos para mitigarlos.
Si no sabes la respuesta a una pregunta, es mejor decir “voy a verificarlo y te lo confirmo” que improvisar. Anota la pregunta y cierra el ciclo después de la reunión con documentación o un follow-up personalizado.
Terminación con un llamado a la acción claro
Al cerrar la demo, plantea explícitamente cuál es el siguiente paso que propones: enviar un paquete de información más detallada, coordinar una reunión técnica, o presentar un term sheet. Un CTA ambivalente deja a todo el mundo sin brújula.
En mis reuniones, suelo decir: “Si les parece, les envío el deck de producto con datos adicionales y propongo una reunión técnica con el CTO la próxima semana —¿les viene bien el jueves por la mañana?” Ese cierre concreto suele convertir interés en compromiso real.
Si quieres, puedo revisar tu guion de demo o tu deck y darte feedback práctico y visual: desde el flujo a mostrar hasta el wording exacto en cada slide. Me gusta ayudar a que la narrativa y el diseño trabajen juntos para cerrar puertas... y abrir reuniones.